viernes, 30 de marzo de 2007

Triptico

¿Por qué posponer la procreación?

Varios estudios han demostrado que los resultados en las adolescentes que reciben buena atención prenatal no son diferentes de los que se observan en las mujeres de más edad. Sin embargo, es posible que no se disponga de atención prenatal e, incluso si se dispone de ésta, es posible que haya menos probabilidades de que las adolescentes reciban atención prenatal; o que las adolescentes soliciten tratamiento cuando el embarazo está más avanzado. Es posible que no reconozcan los signos del embarazo, deseen ocultar el embarazo, no sepan que hay asistencia disponible o no puedan pagarla.

Tema:

Embarazos no deseados.





Integrantes:

Mejia Tapia Paola

Molina Fernández Emma

Quiñonez Urías Ana

PREVENCIÓN

DEL

EMBARAZO

Existen varias razones, médicas y económicas, para posponer la procreación.

Razones médicas para posponer la procreación:

Las jóvenes menores de 16 años no han madurado físicamente. Si su pelvis es demasiado pequeña, pueden tener un parto prolongado u obstruido, lo cual puede causar hemorragia, infección, fístula o la muerte de la madre o del recién nacido.



Las jóvenes, especialmente las menores de 15 años de edad, tienen más probabilidades que las de 20 años y más de tener parto prematuro, aborto espontáneo o mortinato.

En general, el primer parto tiene más riesgos que los partos posteriores. Las mujeres que van a dar a luz por primera vez tienen más probabilidades de desarrollar trastornos hipertensivos, incluidas la preeclampsia y la eclampsia, que son condiciones que se caracterizan por la presencia de proteína en la orina, presión alta y edema.

Las tasas de mortalidad infantil generalmente son más elevadas en las madres adolescentes que en las madres de más edad.


Razones socioeconómicas para posponer la procreación

Al posponer la procreación las jóvenes pueden tener la oportunidad de continuar con su educación formal y trabajar fuera del hogar.

Los hombres que posponen la creación de un hogar pueden continuar con su educación y su trabajo sin la presión de sostener a la familia.

Al posponer los embarazos se pueden tener familias menos numerosas y beneficios económicos para la pareja.